Lo que te corresponde como propietario.
Eres responsable de la exactitud de la información del negocio y de las direcciones, de tener listo el pedido para su recolección, y de que su contenido sea lícito y esté permitido para transporte.
Eres responsable del cobro al cliente cuando eliges que el repartidor cobre a la entrega, y de proporcionar instrucciones claras.